Presión en costas costarricenses alerta sobre riesgos ambientales y sociales
Crecimiento inmobiliario y gentrificación desafían el equilibrio en comunidades costeras

Costas de Costa Rica, extendiéndose por 1,016 kilómetros en el Pacífico y 212 kilómetros en el Atlántico, enfrentan retos significativos debido al crecimiento inmobiliario y la gentrificación. Estas áreas, conocidas por su biodiversidad y atractivo turístico, están viendo transformaciones aceleradas y desiguales. Un informe del Programa Interdisciplinario Costero (PIC) del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA) destaca cómo las comunidades costeras se ven afectadas por un modelo turístico que altera la interacción entre el territorio, la cultura, la economía y la comunidad.
El trabajo del PIC-Idespo, resultado de la colaboración entre residentes, instituciones, universidades y organizaciones sociales, señala la presión sobre la tierra, la mercantilización del paisaje y el desplazamiento social como principales preocupaciones. Silvia Rojas, investigadora del PIC-Idespo, enfatiza que el objetivo es traducir estas preocupaciones en propuestas concretas para acciones futuras. Los residentes expresan su inquietud por el crecimiento desmedido del sector hotelero, que genera incertidumbre.
El informe también destaca problemas en la gobernanza, pese a un sólido marco legal ambiental. La efectividad de su aplicación es baja debido a redes criminales y corrupción que operan dentro de los gobiernos locales. Aunque muchos proyectos cumplen formalmente con la ley, la corrupción y el clientelismo persisten, afectando la cohesión social y la economía local. Además, se cuestiona la efectividad de leyes como la Ley de Zona Marítimo Terrestre y la Ley Orgánica del Ambiente en prevenir la mercantilización de los espacios costeros y proteger a las comunidades locales. La falta de actualización en la gestión de datos, como los mapas de cobertura boscosa, dificulta la planificación y permite desarrollos no regulados que ponen en riesgo tanto la biodiversidad como el patrimonio cultural de estas regiones.
